El psicópata usa las relaciones solo y exclusivamente para lo que él necesita. Para ello, todo el tiempo está manipulando al otro, ya sea para darle una imagen de sí mismo o para exigirle algo directamente. Insisto: lo hace todo el tiempo.

Mimetizan las emociones pero no saben qué son. En realidad son malos actores. Lo que pasa es que la mayoría de las personas no se fijan o dan por histriónica a la persona y caen en sus mentiras.

Creo que ellos no saben distinguir un buen actor de un mal actor. Quizás se les pueda manipular fingiendo, como hacen ellos. A diferencia de que quienes “tenemos almas” podemos ser buenos actores y nuestros fines pueden ser más virtuosos e incluso de supervivencia.

Yo diría que no solo tenemos ese recurso sino que es recomendable usarlo todo el tiempo cuando no nos quede más remedio que relacionarnos con un psicópata.

Es VITAL que tengamos información respecto a que existen este tipo de personas y que lo tengamos en cuenta. El problema es que si ves a un tigre, no se te ocurre relacionarte con él porque sabes a que te expones. Sin embargo cuando ves a un psicópata ves a un ser humano encantador, aparentemente seguro de sí mismo. Como dice Iñaki Piñuel: el amigo de los niños o el maestro iluminado… si no conoces el tema, serás seducido y “devorado”. Desde mi punto de vista, no es cuestión de si sentimos compasión o no por su sufrimiento. La pregunta es ¿sentir compasión hacia un tigre haría que te acercarás a él? Un psicópata es alguien que se desconectó de su esencia como hicimos todos pero en su caso, está tan lejos que ya no tiene pistas sobre ella. Son personas peligrosas para los demás porque no tienen empatía y sin embargo saben simularla y al no sentir culpa se sienten libres de hacer los que les da la gana. Por eso, muchos están en política y arriba en la pirámide del poder. Además son admirados por las personas de su entorno. El problema es que paralelamente devoran a sus empleados, parejas, hijos…

Rafael Guisado

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